Ya en Madrid, no sé si hay que sumar, restar o dejar el reloj quieto. Pongo unas fotos de ese extraño planeta y luego os cuento.

Lo cierto es que no creo que sea una opinión muy valiosa la mía, 4 funciones en 5 días te dejan poco o nada de tiempo para ver la ciudad como es debido. El día que sale raso, sin nubes, es gris. Siempre es gris, y llueva o no llueva, siempre 40 grados y humedad infinita…eso sí, TODOS los locales, bancos, bares, tiendas, 15 grados de aire acondicionado. Todavía no entiendo como no hemos cogido catarrazo ninguno de los siete. La contaminación es exagerada, nos teníamos que parar cada 100 metros para conseguir un pelín de oxígeno. Los olores de las calles, para salir corriendo. Qué panorama…Sin embargo, Hong Kong impresiona, los rascacielos son incontables, las luces te hipnotizan, los andamios de bambú en edificios de 50 pisos, Raúl en un cartelón en un edificio de Adidas bastante tocho en medio de Kowloon (lagrimilla)….Ese plato que os enseño por poco acaba con Fernando, que lo mandó al médico deshidratao con una gastroenteritis de caballo que casi nos obliga a suspender, aunque milagrosamente se curó y todo fue bien. Las funciones fueron mayormente para niños, que se morían de risa. Mi TAE-WOO (cagonlaputa en chino cantonés) no funcionó ni un solo día oyes, qué desastre. El NOO-NOEI-EII (“te quiero”) de Fernando, lo entendían perfectamente. Es un idioma de piraos el chino, y el inglés que hablan los chinos, es incomprensible. Bonnie, (tigretón) Candy y Dustin fueron nuestros tutores de gira, que tenéis en las últimas fotos. Se portaron muy bien y no nos dieron la paliza como en Korea, nos dejaban a nuestro aire. En Wan Chai, un barrio, encontramos unos garitos donde había música en directo de 18h a 6am sin parar. Unas bandas de rock del carajo, buenísimos, que versionaban a todo hijo de vecino, con un sonidazo de la leche. Al rato de estar escuchando a esas pedazo bandas, nos dimos cuenta de que no eran bares normales, a cierta hora entraban señoritas y desgraciadamente niñas (hasta de 14 años, a ojo) que supusimos que hacían lo que estáis imaginando. Eso nos dejó tan aturdidos que no volvimos, si bien no encontramos ningún otro garito con esos grupazos. Vivir para ver…..Otro planeta, sin duda……todo lo desinfectan trescientas veces al día, no se fuma en la calle salvo si estás al lado de un cenicero como el que os enseño, pero eso sí, lo que respiras en Hong Kong es puritita trilita. Volvería pero de vacaciones, para verlo de otra forma, con excursiones a las islas de alrededor, y cosas del estilo.
Tres días de relax y nos vamos a Alemania y a Austria, que al lado de Hong Kong, va a ser juego de niños……sigue el tour!!!!